La derecha mexicana pide a López Obrador deportar a un asesor político español

El Partido Acción Nacional plantea la petición en el Senado tras una pelea entre el consejero de Morena y un activista venezolano

Otros35ConéctateEnviar por correoImprimirGEORGINA ZEREGAMéxico 15 FEB 2019 – 09:44 CST

Pleno del Senado mexicano.
Pleno del Senado mexicano. CUARTOSCURO

El conservador Partido de Acción Nacional (PAN) ha presentado este jueves en el Senado un exhorto al presidente Andrés Manuel López Obrador para expulsar del país a Abraham Mendieta Rodríguez, un asesor político español del oficialista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en la Cámara Alta. Lo acusan de “inmiscuirse en forma directa y personal en los asuntos políticos del país”. La petición fue realizada después de que el consejero de izquierdas protagonizara una fuerte discusión verbal con el activista venezolano Lorent Saleh por la crisis política que afecta a Venezuela.

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Más allá de un elevado tono de voz, el cruce el pasado jueves entre Mendieta y Saleh no tuvo gran trascendencia. La discusión iba sobre la decisión de López Obrador de mantenerse neutro en el choque entre el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, y el régimen de Nicolás Maduro. Saleh había ido a tratar el tema al Senado, invitado por el grupo parlamentario del PAN. El activista, galardonado con el Premio Sájarov 2017, le reprochó al consejero que defendiera a un Gobierno con el que la gente “se muere de hambre”. El asesor español, quien asegura haber escrito discursos para Podemos, le recriminó: “¿Quieres que un país soberano apoye un golpe de Estado?”

El cruce finalizó en breve y los vídeos que lo registraron fueron carnada en las redes sociales durante ese día. Algo que hubiese sido rápidamente olvidado sirvió, sin embargo, para desatar el debate político en el seno de la pequeña oposición que tiene López Obrador en el Congreso. De los 128 escaños en el Senado, Morena cuenta con 59, mientras que Acción Nacional tiene 24, el segundo después del bloque oficialista.

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Condena #GPPAN agresiones a Lorent Saleh en el Senado9516:42 – 7 feb. 2019Información y privacidad de Twitter Ads103 personas están hablando de esto

La presentación del PAN entremezcla un pedido al Gobierno para que controle la situación legal de Mendieta en México quien, según aseguran, es irregular porque entró al país con un permiso de turista. Los legisladores han hecho un exhorto al presidente para que aplique el artículo 33 de la Constitución mexicana. Este último establece que el Ejecutivo “podrá expulsar del territorio nacional a personas extranjeras con fundamento en la ley”.

El párrafo constitucional también indica que los “extranjeros no podrán de ninguna manera inmiscuirse en los asuntos políticos del país”. Mendieta, además de haber asesorado al partido del presidente, es una persona muy activa en la política mexicana, tanto en las redes sociales, como en el Senado. Algo que parece molestarle a la formación conservadora, quien también ha echado mano de consultores extranjeros en años pasados.

Algunos legisladores del PAN remarcan que no es una cuestión ideológica ni un ataque a la libertad de expresión, sino una “medida justa”. La senadora del partido conservador Alejandra Reynoso, a quien aseguran desde su formación que Mendieta empujó el día del cruce con Saleh, señala que con “inmiscuirse en política nacional” se refieren a las numerosas veces en que el español ha participado en las sesiones parlamentarias asesorando a la legisladora oficialista Bertha Caraveo y a las “reiteradas faltas de respeto” y “groserías” publicadas en sus redes sociales.

“Hay una intervención en los asuntos públicos y políticos del país. Puede opinar como un ciudadano, pero no como parte [de Morena]. Lo dejas pasar, y después no sabes hasta dónde pueden llegar”, dice Reynoso. Un portavoz de Morena en el Senado aseguró a este periódico que el consejero español no tiene un contrato laboral como asesor del bloque oficialista, sino simplemente una relación de amistad con los senadores. “Morena se deslindó de él. Pero una cosa es lo que digan, y otra cosa es lo que es. No podría ingresar a las sesiones si no trabajara con ellos”, apunta la legisladora del PAN. Mendieta fue buscado por este periódico para conocer su punto de vista sobre el conflicto, pero prefirió no opinar al respecto.

Aplicación del artículo 33

Pablo Yankelevich, doctor en Estudios Latinoamericanos, señala en su texto Extranjeros indeseables en México. Una aproximación cuantitativa a la aplicación del artículo 33 que el apartado constitucional, redactado originalmente en 1917, sí se usó en algún momento para deportar a aquellos que tuvieran una situación migratoria irregular. Se trataba de algo más común a principios del siglo XX. “Fue una de las herramientas con las que contó el Estado mexicano para la deportación de extranjeros ‘indeseables”, dice. El investigador ha registrado incluso unos 786 casos de personas que fueron expulsadas por los presidentes entre 1911 y 1940.

Pero en la actualidad es raramente utilizado. La historiadora Daniela Gleizer recuerda que una de las últimas veces en que se aplicó el artículo 33 fue en mayo de 1998 cuando el Gobierno expulsó a una misión de 40 observadores italianos que habían denunciado la violación de los derechos humanos en México.

A pesar de las idas y vueltas partidarias, los legisladores del PAN reconocen que es poco probable que López Obrador, quien se ha mostrado flexible a la inmigración, termine cumpliendo con el exhorto y deporte al español. “Si el presidente es tan moral como dice, y le gusta cumplir las leyes, debería proceder”, concluye Reynoso.

Link:https://elpais.com/internacional/2019/02/14/mexico/1550173442_250122.html

Publicado por:Torres Díaz Karol Shai

“López Obrador es posneoliberal”

El politólogo y diplomático francés, galardonado por el Colegio de México, analiza el reciente giro político de México

Otros29ConéctateEnviar por correoImprimirSONIA CORONA

México 28 MAR 2019 – 09:49 CST

El politólogo francés Alain Rouquié, en el Colegio de México.
El politólogo francés Alain Rouquié, en el Colegio de México. GLADYS SERRANO

Hace cuatro años que Alain Rouquié (Millau, 1939) no visitaba México. En 1964, el politólogo francés llegó por primera vez fascinado por una democracia a modo sustentada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI). “México es un punto de referencia para entender la democracia y la dificultad de democracia”, dice. Rouquié viajó desde entonces por toda América Latina y volvió varias veces —una de ellas como embajador de Francia, en la década de los años 90— para analizar cómo cambiaba la escena política mexicana. Profundizó sobre la relación con Estados Unidos y publicó México, un Estado norteamericano (Gedisa, 2017). El diplomático ha llegado esta vez para recibir el premio Daniel Cosío Villegas que entrega el Colegio de México a personalidades con aportes destacados en las humanidades. El retrato político actual, reconoce, le parece inédito y a la vez fascinante ante la elección de Andrés Manuel López Obrador como el primer presidente de izquierda del país.

P. ¿Cómo observa a México ante los cambios políticos más recientes?

R. Tengo la impresión que hay una expectativa muy alta. Hay mucha prudencia, con la voluntad de cambiar muchas cosas, sin cambiar mucho también. Eso es interesante. Si miramos las tendencias electorales en América Latina desde 2015, hay un movimiento hacia la derecha, tanto en Argentina, Chile, Colombia. El único país que no entra en el marco es México.

P. ¿La izquierda en México llegó tarde?

R. No va tarde, va a contramano. Cuando se elige a [Jair] Bolsonaro, un presidente de extrema derecha en Brasil, se elige por fin un presidente de izquierda en México. Es una excepción en toda América Latina.

P. ¿Por qué ocurre esto hasta ahora en México?

R. Se debe ante todo al problema de la violencia y también a Trump. Los dos grandes problemas que tiene México y que tiene desde hace bastante tiempo es manejar de forma aceptable la relación con Estados Unidos y tratar de reducir o de controlar la violencia. Para eso necesitaba un presidente fuerte. Ese presidente fuerte es un hombre que tiene experiencia pasada, dentro del PRI y fuera del PRI, un hombre que fue un luchador social, que por poco se eligió presidente dos veces. Visto desde afuera, los mexicanos lo votaron de una forma tan aplastante por un tema de confianza, votaron a un señor al que temían algunos años antes y por razones obvias de experiencia, de voluntad, de transparencia también. Todas las mañanas toma la iniciativa y creo que hay muchos presidentes o primeros ministros en el mundo entero a quienes les gustaría tomar la iniciativa todos los días de la política nacional como él.

P. Siendo López Obrador un jefe del Ejecutivo tan dominante, ¿podría caer en esto que usted clasifica como democracia hegemónica?

R. Hay siempre una posibilidad para quien se ha elegido de forma excepcional. Hay elementos que podrían parecerse a un avance hacia una democracia hegemónica. Es esa idea de refundación, de cuarta transformación, que es posible que sea solo un eslogan o una fórmula electoral. Pero creo que en el caso de México es muy difícil, porque la democracia es joven en este país, la democracia es nueva. No es como una democracia vieja, donde podemos limitarla o manejarla. Aquí hay un apego a la democracia muy fuerte. Los mexicanos consideran que la vida apetecible, la vida que quieren vivir, es una vida de democracia. De momento las decisiones han sido bastante prudentes, tanto en la política exterior como en la política interior.

P. ¿López Obrador es el hombre que puede plantar cara a Trump?

R. Con Trump no se planta cara, con Trump se hace una única cosa que es lo que él está haciendo: se lo ignora. Punto. Se ignoran sus embestidas, sus insultos y trata de hacer business as usual. Es lo que están haciendo y me parece bien porque geopolíticamente no puede meterse con Estados Unidos. La mejor fórmula para tener una buena relación con Trump es no retroceder, ni tratar de avanzar y mostrar cierta fortaleza frente a la situación adversa que nos interese. Un hombre que tiene tanta experiencia de política interior, como López Obrador, sabe cuando un político habla para su público o para otra cosa, y sabe que Trump habla para sus electores y habla para su reelección en 2020.

P. ¿Qué opina sobre las posición que toma López Obrador en contra del neoliberalismo?

R. Él es posneoliberal, lo que significa que es neoliberal porque no hay otra. Ser posneoliberal es aceptar algunas cosas que no puede cambiar y cambiar las que puede. Es realismo político, es pragmatismo, es la diferencia entre la política interior y la política exterior. Adentro puede decir ‘la mafia me quitó la presidencia’, pero frente a Estados Unidos y el Tratado de Libre Comercio dice ‘ustedes lo aprueban, lo aprobamos nosotros y ya está’. La política interior y la exterior son dos cosas diferentes en ambos lados.

P. ¿López Obrador también le habla a su electorado?

R. Claro. Dice que el neoliberalismo es un horror, pero Estados Unidos invierte bastante en empresas en México y exporta el 80% a Estados Unidos y eso está muy bien. Esas son las cosas que dicta la historia y la geopolítica. El margen de maniobra de un presidente en México con Estados Unidos, por lo menos desde 1848, es bastante estrecho y no hay que pensar que va a cambiar cualquiera que sea el presidente. Es un estira y afloja.

P. El papel de México en América Latina ¿Cómo cambia el tablero en este momento?

R. En este momento de crisis en América Latina no hay líder. Todos los movimientos, procesos de aproximación, de alianza, de unidad continental están parados, no funcionan. En una situación como esta, que el Gobierno mexicano vuelva a la tradición de no injerencia, no intervención, que es la tradición mexicana, es un regreso a una posición tradicional que para un país tan cerca de Estados Unidos es una posición respetable y tal vez la única posible en este momento. La prudencia del gobierno en la política exterior no me parece mal. Lo que sí me temo es un desinterés del gobierno por el mundo exterior. Un repliegue puede ser peligroso para los intereses de México, que son tener una buena relación con Estados Unidos y tener buenas relaciones con otros países que son posible mercado. Hacia América Latina tal vez sea positivo mantenerse al margen, hacia el resto del mundo quizá no tanto.

Link:https://elpais.com/internacional/2019/03/25/mexico/1553534021_924591.html

Publicado por: Torres Díaz Karol Shai

Una conversación con López Obrador

El nuevo México que propugna el presidente no es un eslogan político sino una necesidad sentida y apoyada por amplias capas de la población incluso entre quienes no le votaron. Merece la pena desearles éxito

OtrosConéctateEnviar por correoImprimirJUAN LUIS CEBRIÁN12 MAY 2019 – 20:07 CDT

Una conversación con López Obrador
EVA VÁZQUEZ

«El respeto al derecho ajeno es la paz”
Benito Juárez, presidente de México

«¿Comunista yo? El comunismo es algo muy antiguo. Yo soy un liberal. Desde que la democracia existe las adscripciones políticas, los principios y las ideologías se resumen en realidad en esos dos grandes bloques: liberales y conservadores. Y yo soy un liberal”.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), tiene unos ojos claros y una sonrisa pícara que le confieren un cierto aire de ingenuidad, algunos podrían advertir incluso un deje de dulzura, solo matizado por su singular talento político y sus aires de visionario. Nos hizo esa declaración cuando llevábamos casi dos horas platicando en la antesala de su despacho, el mismo que ocupara Benito Juárez. Allí estábamos un grupo de juristas y analistas políticos involucrados en la defensa del Estado de derecho como pilar fundamental de la democracia; entre ellos no faltaban los escépticos de que el proyecto que AMLO ha puesto en marcha tras su arrolladora victoria acabe con éxito. La transparencia de su discurso, su concreción y la seguridad con que lo pronuncia, terminó no obstante por convencer, y aún encandilar, a los más reacios. Es, pensé, todo un encantador de serpientes y nosotros somos los reptiles.

Al margen de los asuntos económicos, delegados en los tecnócratas de su Gobierno, y de la política exterior, sobre la que confiesa no es ningún especialista, sus esfuerzos se concentran prioritariamente en dos objetivos: la lucha contra la corrupción y contra la oleada de violencia que desde hace sexenios no ha hecho sino crecer en el país. Dos cuestiones que no han de resolverse de la noche a la mañana y que demandan una convicción y un coraje en la acción política de primer orden. López Obrador es el presidente que más poder ha acumulado a lo largo de la historia de México, con la sola excepción de Porfirio Díaz. Pero este terminó sus días en el exilio, mientras que la reforma que persigue el actual ocupante de la Silla del Águila encarna los deseos y las aspiraciones de una enorme multitud de ciudadanos mexicanos por encima de ideologías y aun de clases sociales.

AMLO podría escribir mejor que ningún otro presidente de cualquier país el verdadero manual de resistencia

No conviene menospreciar sin embargo las fortalezas del sistema político mexicano que nació de la revolución de octubre y plasmó su identidad en la Constitución de 1917. Hace ya décadas, en ocasión de unas críticas que yo mismo hice sobre las carencias democráticas del PRI, el profesor Maurice Duverger, respetado intelectual de la época como experto analista de los sistemas constitucionales, me hizo una observación que permitía contemplar el escenario desde otro punto de vista. “En México no hay auténtica democracia —señaló entonces—, como prácticamente en ninguna de las repúblicas de América Latina. Pero es preciso reconocer el valor de la estabilidad de su régimen, el único de toda la región que en más de 60 años no ha padecido un solo golpe de Estado”. El precio de la estabilidad fue la ausencia de libertad en un régimen que mantenía formalidades democráticas. Tras la aventura del comandante Marcos en Chiapas hubo un paso adelante encabezado por el presidente Zedillo, al que su partido nunca perdonó que convocara elecciones auténticamente libres al final de su mandato. Permitió así que el principal partido de la oposición llegara al poder. Después fracasaron todos los intentos de incorporación del sistema a la democracia del siglo XXI. Corrupción y violencia han mancillado el desempeño de un país que en muchos aspectos es ya una potencia y cuyas virtudes y éxitos contrastan con la desigualdad social y la exclusión que padecen millones de ciudadanos.

López Obrador es una consecuencia de dicha realidad que tantos se han empeñado en despreciar durante tanto tiempo. Abandera las promesas de construir una democracia social avanzada. Su práctica política está teñida de populismo y la verbosidad de que hace gala linda en ocasiones con la demagogia. Pero no es un advenedizo al poder ni un revolucionario al uso. Fue un buen alcalde de la Ciudad de México, en donde ya ensayó algunas fórmulas políticas que utiliza en la actualidad, como las ruedas de prensa mañaneras. También un correoso candidato a la presidencia en repetidas ocasiones, con lo que podría escribir mejor que ningún otro presidente de cualquier país el verdadero manual de resistencia. Por lo demás hasta sus más fieros enemigos reconocen que es honesto a carta cabal, lo que de por sí es una cualidad no tan frecuente en la azarosa clase política mexicana. La regeneración que persigue es más que un eslogan y se centra en proyectos legislativos concretos que merecen apoyo, aunque cuentan con la ventaja de que las cámaras están controladas mayoritariamente por el movimiento que le ha llevado a presidir el Ejecutivo. Su propósito es que la lucha sin cuartel contra la corrupción no se convierta en una vendetta contra sus predecesores en el cargo sino en un punto final que permita mirar adelante. Pero para que algo así surta un efecto regenerador es preciso antes conocer la verdad de lo sucedido. La memoria histórica en el México de hoy concierne sobre todo a la aclaración de homicidios que en el pasado reciente fueron permitidos o incluso promovidos por determinados poderes públicos; también saldrán a la luz coimas y sobornos que algunas empresas realizaron a cambio de concesiones del poder. Eso justifica el miedo de quienes pretenden argumentar con ideologías la simple y llana vulneración de la ley.

En este mundo descabezado de ilusiones puede reemplazar el liderazgo de una esperanza que en su día ejerció Lula

En mi reciente viaje al país azteca he podido comprobar la preocupación de sectores del empresariado ante la posibilidad de que las reformas constitucionales que se anuncian y la campaña contra la pobreza que el presidente lidera puedan derivar en un proceso de inspiración bolivariana. Me parece una aprensión absolutamente infundada, basada en la ignorancia o en la ambición según los casos. Con sus errores y aciertos, AMLO se presenta ante quien le quiera oír como un patriota que quiere ser presidente de todos los mexicanos y no solo de quienes le votaron. Y aspira a que su ley de punto final, se llame como se llame, suponga la reconciliación del país consigo mismo y con su historia. En su visión, las cartas al rey Felipe y al papa Francisco sobre Hernán Cortés se inscriben en esa senda: pretenden abrir primero un debate sobre los excesos de la colonia y de las repúblicas independientes contra los pueblos originarios, para llegar después a una reconciliación que afecta desde luego a la historia de México, pero también a la de España. Por lo demás, en este mundo descabezado de ilusiones, Andrés Manuel López Obrador puede reemplazar el liderazgo de una esperanza para América Latina que en su día ejerció Lula. Para eso es preciso que las fuerzas tradicionales del sistema comprendan la necesidad del cambio y se muestren dispuestas a colaborar.

Algunos aspiran a que el proceso desemboque en un periodo constituyente y en la elaboración de nuevas leyes que limiten los excesos del poder, en colusión frecuente y a veces delictiva con los que se ufanan de ser los dueños del país. Resulta esencial por lo mismo garantizar la independencia de los tribunales y la seguridad en el ejercicio de su función. La tarea no será fácil pero la oportunidad está ahí. Un sector no desdeñable del empresariado local e inversores extranjeros, españoles incluidos, conspiró activamente antes de las elecciones contra la candidatura del actual mandatario. Este ha incurrido en errores de bulto que él justifica con su voluntad decidida de hacer honor a sus promesas electorales. Muchos de los conjurados en su contra parecen darse cuenta ahora de que el poder actual lo va a seguir siendo durante los próximos seis años y piensan que más vale ayudar a que le vaya bien al país aunque quien lo gobierne no sea de su agrado. Si la visión del presidente termina por germinar en la creación de un nuevo modelo para México, quizá no sea un sexenio, sino el tiempo de una generación el mínimo necesario para consolidarse. Ese nuevo México no es ya en cualquier caso un eslogan político sino una necesidad sentida y apoyada por amplias capas de la población incluso entre quienes no le votaron. Merece la pena desearles éxito.

Link:https://elpais.com/elpais/2019/05/10/opinion/1557502862_372876.html

Publicado por: Torres Díaz Karol Shai

La exministra de Peña Nieto encarcelada por corrupción es inhabilitada ahora por mentir sobre su patrimonio

Rosario Robles se erige cada vez más como el símbolo de la cruzada del Gobierno de López Obrador contra los escándalos de corrupción del Ejecutivo del PRI

Otros6ConéctateEnviar por correoImprimirDAVID MARCIAL PÉREZMéxico 18 SEP 2019 – 20:13 CDT

Rosario Robles, en el Reclusorio Sur.
Rosario Robles, en el Reclusorio Sur. I. ESQUIVEL CUARTOSCURO

Rosario Robles continúa hundiéndose. En agosto, la Justicia mexicana envió a prisión con carácter preventivo a la exministra de Peña Nieto por su implicación en una mega trama de corrupción perpetrada durante los años del Gobierno anterior y que rondaría 7.760 millones de pesos (unos 420 millones de dólares). Ya desde la cárcel, la veterana priista (63 años) ha recibido este miércoles otro castigo, la inhabilitación de ejercer cualquier cargo público durante 10 años por haber falseado su declaración patrimonial.

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La secretaría de la Función Pública no especifica a qué bienes ni a qué cuantías se refiere dentro de la hoja de servicios de Robles y se limita a señalar en un comunicado que la sanción administrativa se debe a la “falta de veracidad en la declaración patrimonial”. Se acumulan en todo caso los cargos sobre Robles, que con su caída se erige cada vez más como el símbolo de la cruzada del gobierno de López Obrador contra los escándalos de corrupción del anterior ejecutivo. El otro nombre en la diana es el exdirector de la petrolera estatal Pemex, Emilo Lozoya, imputado por una ramificación del caso Odebrecht y prófugo desde hace meses.

Durante el sexenio de Peña Nieto, Robles estuvo primero al frente de la secretaría de Desarrollo Social, para después pasar a la de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano. Ambas dependencias están en el corazón de una enrevesada telaraña de desviación de recursos públicos que incluye a ocho Secretarías más, otras ocho universidades públicas y 186 empresas fantasma. La triangulación fraudulenta de dinero consistía, según la investigación, en la firma de convenios que por parte de las Secretarías federales con las instituciones educativas para que contrataran a compañías a cambio de servicios que nunca se prestaban.

El juez considera fundada la versión de la Fiscalía, que acusa a Robles del delito de ejercicio indebido del servicio público. Es decir, de saber y dejar hacer a sus distintos subordinados. En concreto, la acusación cifra el agujero en la hacienda mexicana provocado por Robles durante sus años al mando de ambas dependencias federales en 5.000 millones de pesos (unos 250 millones de dólares), más de la mitad del volumen total estimado del defalco. La pena a la que se enfrente es de hasta siete años de cárcel.

Robles es de momento la única funcionara de alto nivel imputada en el caso conocido como la Estafa Maestra, una operación apuntada primero por la Auditoría Superior de la Federación, y destapada en profundidad por investigaciones periodísticas lideradas por Mexicanos Unidos Contra la Corrupción y Animal Político en 2017. Un caso que amenaza por llevarse por delante a pesos aún más pesados.

Durante su audiencia ante el juez, la defensa de Robles puso sobre la mesa el nombre tanto del expresidente Peña Nieto, como de José Antonio Meade, último candidato priista a Los Pinos tras dirigir Hacienda y suceder a la propia Robles al frente de la cartera de Desarrollo Social. Según la defensa, ambos fueron informados en repetidas ocasiones acerca de las irregularidades dentro de las dependencias federales.

Rosario Robles tiene un perfil peculiar en el panorama político actual mexicano. Su trayectoria ha discurrido en dirección contraria: mientras la mayoría de carreras comenzaban como escisiones del PRI, el partido hegemónico durante más de 70 años, para, en muchos casos, fundar una nueva alternativa partidista a la izquierda, el PRD; ella comenzó sin embargo en el propio PRD, del que fue cofundadora con, por ejemplo, Cuauhtémoc Cárdenas; para después, a raíz precisamente de un escándalo de corrupción, enrolarse en las filas del PRI.

Su salida sigue siendo considerada como una especia de traición por la izquierda mexicana. Antes de su fuga, Robles fue la mano derecha de Cárdenas durante su periodo al frente de la entonces México Distrito Federal, donde fraguó también una relación muy cercada con el siguiente jefe de gobierno capitalino: Andrés Manuel López Obrador,

El peculiar pasado político de Robles ha llevado a varios analistas a especular si la severidad con lo que se está procediendo en su caso es una cuestión personal, o por el contrario una prueba de independencia y eficacia contra la lacra de la corrupción por parte de la Justicia mexicana. El propio López Obrador está manteniendo de momento un perfil bajo en relación al explosivo caso de la Estafa Maestra, que de seguir avanzando haría tambalear la promesa implícita del presidente de no desatar una caza de brujas contra el Ejecutivo anterior.

Link:https://elpais.com/internacional/2019/09/19/mexico/1568852754_073891.html

Publicado por: Torres Díaz Karol

El Alto comparte la identidad indígena de Evo Morales, no su socialismo

El sorprendente liberalismo de la «capital aymara» de Bolivia

Edición impresa | Las Americas

21 de septiembre de 2019El | EL ALTO

El alto hovers sobre La Paz, la capital administrativa de Bolivia, como el filo de una guillotina. En 1781 Tupac Katari, un líder indígena, asedió La Paz española a 500 metros (1.600 pies) debajo. A principios de la década de 2000, las protestas de los alteños obligaron a dejar fuera del cargo a dos presidentes bolivianos: Gonzalo Sánchez de Lozada, que buscaba exportar el gas de Bolivia a través de Chile, un rival, y Carlos Mesa, su sucesor, que resistió sus demandas de nacionalizar las reservas de gas. Eso allanó el camino para la elección en 2005 de Evo Morales, el primer presidente indígena de Bolivia, y un miembro del pueblo aymara, que considera a El Alto como su capital.

Morales cuenta con su apoyo mientras trata de persuadir a los bolivianos de extender sus 13 años en el cargo en una elección prevista para octubre. Pero los alteños son de mentalidad independiente. Algunos resienten su decisión de presentarse desafiando un referéndum en 2016. Pero sus reservas son más profundas. Morales es izquierdista y El Alto es un lugar empresarial al que le gustan los bajos impuestos y la regulación laxa. Su apoyo a su socialismo es selectivo. La ciudad más revolucionaria de Bolivia es de alguna manera la más liberal.

Link:https://www.economist.com/the-americas/2019/09/21/el-alto-shares-evo-moraless-indigenous-identity-not-his-socialism

Publicado por: Torres Díaz Karol Shai

Economía: Rimas de Europa Central

Jan 15, 2019 ROBERT SKIDELSKY

LONDRES – El 3 de diciembre de 2018 la Universidad Centroeuropea (CEU) anunció que a partir del 19 de septiembre de 2019 trasladará la mayor parte de sus clases de Budapest a Viena. En la práctica, el gobierno del Primer Ministro húngaro Víctor Orbán ha logrado cerrar esta institución, fundada por su villano favorito, George Soros. “El desalojo arbitrario de una universidad reputada constituye una violación flagrante de la libertad académica”, declaró su rector, Michael Ignatieff. “Es un día oscuro para Europa y un día oscuro para Hungría.”

No para Orbán, que, como reportaraThe New York Times “ha visto por largo tiempo esta institución como un bastión del liberalismo y una amenaza a su visión de crear una ‘democracia iliberal’”. Y “su deseo de cerrarla solo se había intensificado por su vínculo con el señor Soros”, a quien “ha demonizado por años”. En particular, acusa a Soros, nacido en Hungría y superviviente de la ocupación nazi y el Holocausto, “de buscar destruir la civilización europea al promover la inmigración ilegal.”

Se dice que Mark Twain señaló que “La historia no se repite, pero suele rimar”. Lamentablemente, somos una generación ciega a la historia. La mayoría de la gente la lee por diversión y no para educarse. La Unión Europea es un símbolo de superación del pasado, marcando un futuro guiado por hallazgos de la ciencia y la economía, pero no de la historia. Y, sin embargo, han ocurrido acontecimientos perturbadores, no solo en Hungría, que riman con ideas y discursos que la mayoría habíamos creído desechadas desde hace décadas.
https://www.project-syndicate.org/commentary/hungary-orban-revives-nationalism-anti-semitism-by-robert-skidelsky-2019-01/spanish?barrier=accesspaylog

Economía: ¿El camino de IA hacia la servidumbre?

Feb 21, 2019 ROBERT SKIDELSKY

LONDRES – Las encuestas de todo el mundo muestran que la gente quiere trabajos seguros. Al mismo tiempo, la gente siempre ha soñado con una vida libre de esfuerzo. El “ascenso de los robots” ha hecho palpable la tensión entre estos dos impulsos.

Las estimaciones de pérdidas de empleos en el futuro cercano a manos de la automatización varían de 9% a 47%, y los empleos en sí se están volviendo cada vez más precarios. Sin embargo, la automatización también promete un alivio de la mayoría de las formas de trabajo obligado, acercando a la realidad la extraordinaria predicción de Aristóteles de que todo el trabajo necesario algún día sería realizado por “esclavos mecánicos”, dejando en libertad a los seres humanos para vivir la “buena vida”. Así las cosas, se vuelve a plantear la vieja pregunta: ¿las máquinas son una amenaza para los seres humanos o un medio para emanciparlos?

En principio, no tiene por qué haber contradicción alguna. Automatizar parte del trabajo humano debería permitirle a la gente trabajar menos a cambio de más dinero, como ha estado sucediendo desde la Revolución Industrial. Las horas de trabajo han caído y los ingresos reales han aumentado, aun cuando la población mundial se ha multiplicado por siete, gracias a la mayor productividad de la mano de obra mejorada por las máquinas. En los países ricos, la productividad –la producción por hora trabajada- es 25 veces más alta que en 1831. El mundo se ha vuelto cada vez más rico con menos horas hombre de trabajo necesarias para producir esa riqueza.
https://www.project-syndicate.org/commentary/automation-may-not-boost-worker-income-by-robert-skidelsky-2019-02/spanish?barrier=accesspaylog

Economía: Ni opción ni salida para el Reino Unido

Mar 18, 2019 ROBERT SKIDELSKY

LONDRES – El dilatado intento del Reino Unido por abandonar la Unión Europea ha derrumbado las dos ilusiones con las que el mundo ha vivido desde el fin de la Guerra Fría: soberanía nacional e integración económica, los puntos finales gemelos de la historia, según el celebrado ensayo de 1989 de Francis Fukuyama.

Desde un punto de vista jurídico, el mundo consta de 191 estados soberanos, que entran libremente en tratados, acuerdos y asociaciones para ordenar sus relaciones mutuas. El Reino Unido es uno de ellos. Su imposibilidad de hacer una salida satisfactoria de la UE representaría la primera vez en la historia moderna que un estado soberano importante es obligado a permanecer en una unión voluntaria porque, si bien es legalmente libre de irse, hacerlo sería demasiado costoso.

Debe entenderse la coerción como una continuidad de presión, que va del uso de la fuerza en un extremo a sanciones económicas y culturales leves en el otro, y en la que la soberanía de un país se mide por su vulnerabilidad a las diversas formas de compulsión a la que se la puede someter.
https://www.project-syndicate.org/commentary/brexit-test-of-national-sovereignty-by-robert-skidelsky-2019-03/spanish?barrier=accesspaylog

Economía: La buena vida después del trabajo

Apr 16, 2019 ROBERT SKIDELSKY

LONDRES – Casi todas las historias del tipo “vienen los robots” siguen un patrón similar. “Shop Direct pone en riesgo 2.000 empleos en el Reino Unido”, grita un titular típico. Luego, citando informes respaldados por institutos y centros de estudio de prestigio, el artículo en cuestión suele alarmar a los lectores con extravagantes estimaciones de “trabajos en riesgo”, es decir, porcentajes de trabajadores cuyos sustentos se ven amenazados por la automatización de alta tecnología. Para citar otro ejemplo representativo: “Un nuevo informe sugiere que la unión entre [la inteligencia artificial] y la robótica reemplazaría tantos trabajos que la era del empleo de masas podría llegar a su fin.”

Algunas veces estas sombrías perspectivas se suavizan con la distinción entre “trabajos” y “tareas”. Se plantea que solo se reemplazarán las partes rutinarias de los trabajos. En estas evaluaciones más optimistas del “futuro del trabajo”, los seres humanos complementarán a las máquinas sin competir con ellas.

Este alegre escenario se basa en parte en lo que ha ocurrido en el pasado: con el tiempo, la mecanización ha creado más trabajos con salarios más altos que los que ha destruido. También se basa en evaluaciones más sobrias sobre lo que hoy hacen los robots (aunque hay desacuerdo sobre lo que acabarán siendo capaces de hacer). Es más: algunos optimistas creen que la automatización elevará el nivel promedio de la inteligencia humana. Y una población más rica y madura necesitará crecientes cantidades de cuidadores, enfermeros, limpiadores, entrenadores y terapeutas.
https://www.project-syndicate.org/commentary/managing-automation-intelligent-definition-of-wellbeing-by-robert-skidelsky-2019-04/spanish?barrier=accesspaylog

Economía: ¿La reivindicación de la austeridad?

May 22, 2019 ROBERT SKIDELSKY

LONDRES – El profesor Alberto Alesina de la Universidad Harvard ha vuelto al debate sobre el déficit fiscal, la austeridad y el crecimiento. Allá por 2010, Alesina dijo a los ministros de finanzas europeos que “muchas reducciones, incluso importantes, del déficit fiscal han sido acompañadas y seguidas inmediatamente por un crecimiento sostenido en vez de una recesión, incluso en el muy corto plazo” (las cursivas son mías). Ahora, con los también economistas Carlo Favero y Francesco Giavazzi, Alesina escribió un nuevo libro titulado Austerity: When It Works and When It Doesn’t [Austeridad: cuándo funciona y cuándo no], que hace poco recibió una reseña favorable de su colega en Harvard Kenneth Rogoff.

Libro nuevo, cantinela vieja. La conclusión de los autores, en resumidas cuentas, es que “en algunos casos, el costo directo, en pérdida de producción, de un recorte del gasto se ve más que compensado por aumentos en otros componentes de la demanda agregada”. De modo que la austeridad (reducir el déficit fiscal en vez de aumentarlo) puede ser la política correcta en una recesión.

El trabajo anterior de Alesina en esta área (con Silvia Ardagna) recibió críticas del Fondo Monetario Internacional y de otros economistas por sus defectos econométricos y sus conclusiones exageradas. Y no hay duda de que este nuevo libro, que analiza 200 planes de austeridad plurianuales implementados en 16 países de la OCDE entre 1976 y 2014, también mantendrá ocupados a los estadísticos.
https://www.project-syndicate.org/commentary/budget-deficits-austerity-growth-alesina-keynes-by-robert-skidelsky-2019-05/spanish?barrier=accesspaylog

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